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RETRO

Fueron un invento genial o una estafa antológica?

POR Daniel Jiménez Schmidt.

Aún no sabemos si al inventor de los Sea Monkeys lo están buscando para felicitarlo o para pedirle que devuelva el dinero. Pero antes de sacar esa conclusión, vayamos al inicio de la historia.

Los registros de la época dicen que comenzaron a ser comercializados como mascotas en 1960 y se vendían en peceras de plástico las cuales incluían un purificador de agua y comida.

De tamaño muy reducido, podían vivir varios en una misma pecera.

En su origen se utilizaban como alimento para peces, pero fue Harold von Braunhut, científico e inventor nacido en Tennesse, de origen alemán, quien empezó a venderlos como mascotas bajo el nombre inicial de “Instant life”, para luego pasar al nombre con el que se los conoció en todo el mundo.

Los Sea Monkeys formaron parte, desde un principio, de una inteligente y exitosa campaña publicitaria: tres sobres que contenían “vida instantánea”, una mini-cuchara y un catálogo, cubierto por un blíster plástico.

El primer sobre tenía impreso un número 1 y era conocido como el preparador de agua, del medio ambiente ideal para los pequeños huéspedes.

El segundo sobre contenía lo llamado plasma viviente y era donde se encontraban los huevecillos de estos seres en estado latente, en forma de polvo seco.

El tercer sobre era el alimento para estas curiosas mascotas.

Esta campaña se basaba en una estrategia de marketing enfocada en la mascota del futuro, la mascota inteligente, ya que se trataba de vida instantánea que, además, incluía un catálogo de accesorios y estanques especiales.

Como, por ejemplo, “El parque de diversiones” para hacerles más divertida la existencia a estos seres o la pista “Derby”, en la cual los sea monkeys competirían como caballos de carrera entre sí.

Por si esto fuera poco, The Amazing Live Sea Monkeys fue una serie de televisión que salió al aire en 1992 y trataba acerca de un profesor que accidentalmente trajo a tres Monos Marinos a convivir en sociedad con los humanos.

El auge de este producto se vivió a mediados de los años 80.

Calculamos que todavía hay gente esperando que le devuelvan el dinero o por lo menos le reconozcan que también fueron tratados como un experimento.

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