SUSCRIBIRSE

ENTREPRENEUR

Te presentamos al creador de la teletransportación humana en tiempo real.

POR Redacción

Preparar un powerpoint en México, presentarlo en Paris, almorzar en Tokio, correr en la cinta en Sao Paulo y dormir en NY todo en el mismo dia? Ahora se puede, gracias al invento de Peter Bols. 

Repasamos sus inicios y cómo fue aquella vez que le dijo a sus padres “algún dia me voy a esfumar de acá y no se van a dar cuenta”.

Cuánto de cierto y cuánto de fabulación existe hoy en el mundo Entrepreneur, no? Como Peter, cada año se lanzan cientos de miles de startups que no resisten un mínimo análisis y fracasan en menos de un año. Eso, siendo generosos.

Veamos algunas de las razones para no ser el próximo:

1. Figurar en los medios de manera compulsiva.

El cementerio de las startups está plagado de empresas que un día ocuparon espacios televisivos en prime time, llenaron espacios en los diarios y revistas medios de comunicación buscan carne fresca, siendo sus preferidos los emprendedores jóvenes, extravagantes y carismáticos. Del otro lado, los nuevos empresarios se esfuerzan por enganchar a los medios con noticias incomprobables, obsesionados por tener presencia. Conclusión: antes de lanzar una nota de prensa, es mejor trabajar hacia dentro para no hacer mediáticas determinadas fisuras.

2. Tirar la casa por ventana

Existen dos formas de emprender: con recursos propios o a través de inversores externos. Si el dinero sale de su bolsillo, los emprendedores suelen ser más prudentes, invirtiendo lo mínimo al principio -ni siquiera en el alquiler de un local- y escalonando los gastos en función de las certidumbres, aunque éstas nunca lo son por completo. Cuando la financiación proviene de capital externo el escenario cambia. Ahi cometen el pecado dilapidar el capital inicial sin un control exhaustivo del gasto, en una especie de lujo emprendedor aún por encima de las posibilidades de la startup.

3. Ser un One man show.

Algunos emprendedores tardan mucho tiempo en aprender que es imposible tener éxito echándose todo el peso a su espalda. Además de compartir el estrés y los recursos, contar con apoyos es básico, no sólo por una cuestión de eficiencia, también por el intercambio de puntos de vista. Jobs y Wozniak no eran nada el uno sin el otro. Mientras uno trabaja en el garaje, alguien tendrá que ponerse la corbata para las reuniones importantes.

4. Montar la empresa con demasiados socios

El mundo está plagado de socios que también son viejos amigos, aunque también existen ejemplos sin final feliz. Los emprendedores aún no lo saben, pero con el tiempo se darán cuenta de que un número excesivo de socios influirá negativamente en la toma de decisiones. Los expertos coinciden en que dos, a lo sumo tres cofundadores, es un número idóneo.

5. Hacer un exceso de networking.

Muchos empresarios se obsesionan por estar presentes en cada uno de los eventos, sin ninguna estrategia concreta, descuidando otras parcelas de la empresa a costa de ofrecer una imagen irreal. Es vital iniciar nuevas relaciones y contactos, pero también mantener un equilibrio entre el trabajo privado y la presencia pública, de tal forma que las salidas del entorno empresarial formen parte de una estrategia integral de marketing y relaciones públicas. Menos copas, más trabajo.

6. Enamorarse perdidamente de la idea

En general, los emprendedores consideran que su idea es única y brillante. Sin embargo, el camino se encarga de matizar los juicios pretenciosos. Puede que la idea sea genial, pero ese factor aislado no es suficiente para triunfar. Puede que el mercado no esté aún maduro, o que las previsiones de negocio estuviesen alejadas de la realidad. En lugar de seguir tocando hasta el final como los músicos del Titanic, saber virar a tiempo es una virtud al alcance de muy pocos, pero esa capacidad de cambio en plazos cortos es importante en los primeros pasos de una startup, porque toda idea, igual que en literatura ocurre con los lectores, no se completa hasta que llega a los clientes.

7. No aceptar críticas.

La comunicación es un movimiento de ida y vuelta, y para el buen funcionamiento de una empresa es imprescindible que los directivos sean permeables a las críticas constructivas. No es síntoma de debilidad, sino de humildad y grandeza. Aunque más peligrosas que las críticas son las palmaditas vacías en la espalda, cuando no hay nada más valioso que una crítica que permita un cambio a tiempo para mejorar el proyecto.

8. Dibujar los P&L.

La verdad siempre sale a la luz, por eso cuando la necesidad aprieta y una startup busca, de manera desesperada, financiación para seguir adelante, corre el riesgo de exagerar las cifras de facturación o crecimiento. No sólo con los inversores, en las relaciones con los medios el humo abunda, y cada lanzamiento de un nuevo producto viene acompañado de palabras como “único”, “revolucionario”, “pionero” o “reinvención”.

9. Perder la paciencia antes de tiempo

La paciencia es una de las virtudes más preciadas en el ecosistema emprendedor, una paciencia estoica basada en la confianza en el proyecto y la consecución de objetivos. En la actualidad, muchos negocios apuestan sólo por el crecimiento, ansiosos por acumular rondas de financiación y usuarios. Pero cada vez estos valen menos, y deben acumularse muchos más para generar valor. Es otro tipo de impaciencia: la búsqueda del crecimiento puro. Así comienzan las burbujas.

10. Creer que montar una empresa es pan comido

Ganarse la vida emprendiendo no es tan sencillo como teclear un pin en un cajero automático y esperar a que empiece a salir el dinero, aunque de forma irresponsable, desde algunos actores públicos y privados, se está trasladando a las nuevas generaciones un mensaje de este tipo: el emprendimiento como modelo de éxito seguro.

Los emprendedores son, a su manera, una nueva clase de guerreros, y deben estar preparados de antemano para la batalla, eliminando de su mente cualquier pensamiento débil. Si al final a alguien le resulta sencillo triunfar, al menos estaba preparado para lo contrario.

(fuente El Confidencial)

  • ¿ESTA NOTA TE GUSTÓ
  • votos_r1_c1_s1
  • votos_r1_c1_s1
  • votos_r1_c1_s1
  • votos_r1_c1_s1
  • votos_r1_c1_s1

COMENTARIOS