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FAMILIA

No hay como las fiestas para reencontrarse con la familia.

POR Gustavo Agüero

Los primos, los tios, los abuelos, la comida de siempre, llega el brindis, las discusiones, los abrazos, más brindis, más discusiones, más abrazos. Los regalos de siempre. Ya sin brindis, ni abrazos. Una noche al año es suficiente para no querer verlos los 364 días restantes.

Recuerdo cuando niño, esperar a que sean las 0hs del 24 de diciembre y en paralelo al brindis, abrir los regalos que me trajo Papa Noel y encontrarme entre algunos juguetes, siempre, con un par de medias o un hermoso calzoncillo a lunares. Esas sí que eran navidades.

 

Foto vía: scarlatareyes.es

Nunca en mi familia apareció Papá Noel y hay varias teorías, mi padre o tíos eran delgados, igual que las almohadas, no había chimenea, éramos judíos o mis padres que eran tan modernos que, sutilmente nos hicieron saber, a mi y a mi hermana que ese señor no existía.

Creo que mientras hubiera regalos en el arbolito, podíamos obviar eso de Santa, el trineo y los renos que me imagino hoy, algún niño puede preguntarse, por qué Santa explota a esos pobres animalitos?

 

Foto vía: BBC.com

Al pasar el tiempo, al llegar otras navidades, solo se fueron acentuando los regalos de medias y calzoncillos a lunares o con otros motivos más sofisticados como anclas, calaveras o corazones, además de encontrarme en la mesa con algunos personajes extraños que ya no resultaban tan simpáticos y a veces desconocidos.

Todo ese espíritu,  se fue transformando hasta que el común denominador fue y es: donde los hacemos? las bebidas? Quién se hace cargo de la abuela? y el Vitel toné?  Dijimos que no se habla de fútbol y de política. Y religión? Ah ¡cierto que es una festividad religiosa. Por que la tía tiene las tetas casi afuera? Cómo creció Marielita!!!! será cierto eso de que tener relaciones con primos hermanos…

 

Foto vía: minutoya.com

Nada, cuando uno crece, las cosas cambian, tal vez porque uno se da cuenta de que puede ser una gran festividad familiar o una gran farsa, también familiar, donde por unas horas tratamos de fingir que todo está bien y a veces lo está, pero, que hace ese desconocido sentado en mi lugar?

 

Foto vía: diciembrenavidad.com

Al final, todos nos lamentamos de esas personas que la pasan solos, que no tienen con quien brindar a la hora señalada según Crónica TV, que tienen la mala suerte de no tener que viajar horas y horas a otras casas, prepararse para tener un vestuario acorde y adecuado e incomodo, previamente haber pasado por un centro comercial atestado de gente aprovechando las ofertas de 2×1, 3×2, 2×3 o cómo es que se me fue todo aguinaldo en 18 cuotas, pobre gente perderse todo eso!

 

Foto vía: media.istockphoto.com

Pero hay más, lo peor, en el instante donde todos abren sus regalos, no poder deleitarse con un bello par de medias o un hermoso calzoncillo estampado con Papá Noel flotando con sus renos para que cada vez que te lo pongas, te mires al espejo y no olvides por un instante, el fantástico espíritu navideño.

Jojojo, feliz navidad para todos!

 

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