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FASHION

Confirmado: el cirujano plástico tiene pedido de captura.

POR Sabrina Tripoloni

Operarse para rejuvenecer responde a una necesidad estética o se trata de un desequilibrio emocional importante? La madre de Sylvester Stallone es uno de tantos ejemplos en el mundo.

Estamos ante una moda o una invitación al ridículo? 

Partamos de la base que, una cirugía estética, siempre va a tener consecuencias buenas y malas. Buenas, son las que busca el paciente y malas, las que los profesionales tratan siempre de minimizar.

Ambos pasan por alto los riesgos porque anteponen el deseo de corregir su nariz, eliminar unas ojeras, esas arrugas que están demás, reducir o aumentarse los senos, o eliminar ese exceso de grasa que se acumula en el abdomen.

Y no hay nada que indique que algo vaya a cambiar.


Tal vez en un futuro no muy lejano, en el que comiencen a salir a la luz los problemas de aquellas personas que, 15 ó 20 años atrás se hicieron estas cirugías estéticas, la gente tome conciencia.

Pero nadie puede asegurar un futuro exento de riesgos tras haberse sometido a una intervención de este tipo, ya que cada año se hacen cientos de miles de intervenciones estéticas, una cifra que creció en la última década en un 70%.

Los líderes en cirugía plástica a nivel mundial son Estados Unidos, Brasil, Corea, China, Japón, Venezuela y España. En el pelotón de los 20 primeros países aparecen otros dos países latinos: Colombia y Argentina.

Muchas agencias en Latinoamérica ofrecen una combinación única entre turismo, salud, estética y belleza. Esto permite a pacientes de distintos países, acceder a diferentes tratamientos quirúrgicos, estéticos y servicios médicos especializados, mientras disfrutan de unas vacaciones.

La mayoría de estos pacientes proviene de Canadá, Estados Unidos, México y el Reino Unido. Algo entendible, ya que en Norteamérica, una cirugía de nariz cuesta ocho mil dólares, mientras que en Colombia puede costar la mitad y en Argentina un cuarto de ese valor, por citar dos ejemplos cercanos.

Las operaciones de estética más comunes que se practican en los quirófanos varían si las personas son hombres o mujeres. Los primeros optan mayoritariamente por implantes en el cuero cabelludo y liposucciones. Las mujeres, en cambio, prefieren eliminar grasa de los párpados, modificar el aspecto de su nariz y aumentar o reducir sus senos.

Y las motivaciones para someterse a una cirugía plástica son múltiples.

Muchas veces quieren recuperar una relación amorosa, ser aceptadas socialmente o conseguir un mejor trabajo. Incluso se ha puesto de moda entre las jóvenes que cumplen 15 años, quienes piden a sus padres como regalo un arreglo en su cuerpo con una cirugía, en vez de un viaje o una gran fiesta.

A pesar de que los especialistas no las aconsejan hasta que el cuerpo esté formado completamente, muchos padres terminan concediéndole este deseo a sus hijas. Por qué? Muy simple: mejora su autoestima y por lo tanto se ven más seguras y lindas. A ellos les parece que invertir dinero en su cuerpo, es la mejor opción.

Sin embargo, son falsas ilusiones, ya que los resultados de la cirugía pueden traer problemas psicológicos y resultados poco satisfactorios para el paciente.

Aprender a aceptarse y a lidiar con los comentarios de la gente, es un camino largo y desafiante pero también una excelente oportunidad para crecer, madurar y fortalecerse como persona. La apariencia física cambia inevitablemente a medida que envejecemos, pero quiénes somos, lo que llevamos dentro y nuestras acciones son las que pueden perdurar por generaciones.

Algo que la madre de Sylvester Stallone (y él mismo), pasaron por alto.

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