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TELEVISION

Una de las mejores series de la historia. Sólo que muy pocos se enteraron.

POR Alex Meier

The Americans cuenta las andanzas de Philip y Elizabeth Jennings, una típica pareja Estadounidense con dos hijos, una bonita casa y un buen trabajo; pero que en realidad son agentes soviéticos de la KGB.

 

The Americans es una serie de espionaje que se sitúa en los años ochenta, durante la presidencia de Ronald Reagan, justo antes de que se popularizara internet, que aparecieran los teléfonos celulares y todos los avances tecnológicos que cambiarían al mundo. Sí claro, en el momento más álgido de la Guerra Fría entre los EE.UU. y la Unión Soviética.

 Foto vía: feather-mag.com

La historia de The Americans se basa en dos pilares: por un lado está la trama ligada al espionaje, que cuenta de manera clásica y efectiva la historia de dos super agentes soviéticos de la KGB infiltrados en los Estados Unidos, que salen a la madrugada a matar gente, odian todo lo yanqui, y en el sótano de su casa, detrás de la lavadora, tienen un sistema encriptado para comunicarse todos los días con Moscú.

Foto vía: vs.hu

Todo lo que rodea a esta pareja forma parte de su misión, menos sus hijos biológicos, Paige y Henry, de 13 y 11 años. Eso explica porqué no tienen amigos ni familiares, a los que dejaron en la URSS y no volvieron a ver. A pesar de estar convencidos de la causa, sus convicciones se ponen a prueba cuando empiezan a darse cuenta de que sus hijos, lo único verdadero en toda su existencia americana, podrían terminar pagando las consecuencias de su peligrosa actividad.

Foto vía: op-5.no

Hasta ahí la trama ligada al espionaje. Por el otro, tenemos la trama de la época en que viven: la Guerra Fría. Donde aflora el drama familiar que viven los protagonistas, quienes mantienen una extraña y compleja relación sentimental de muchos años, mezclada con la necesidad de recordar constantemente que son agentes cuya vida no es una verdadera vida sino una misión.

Si a eso le sumamos la recreación de la época, el trabajo de dirección de arte, el vestuario y el aspecto vintage de la serie, podríamos decir que The Americans es el Mad Men del espionaje. Ya que no sólo se parecen porque ambas series recrean una época, sino por la obsesión de sus productores por hacer que estas épocas parezcan lo más reales posibles. Es más, que parezcan ciertas.

Foto vía: neogaf.com

Una historia inteligente que comienza a desmoronarse el día que se muda a la casa de enfrente un agente del FBI llamado Stan Beeman, que precisamente trabaja en tareas de contrainteligencia, intentando desenmascarar espías soviéticos.

Esto coincide con el deseo que comienza a sentir Phillip Jennings hacia su bella esposa, Elizabeth Jennings. Si bien su matrimonio es un acuerdo, luego de años de convivencia, comienzan a enamorarse. Curiosamente, en paralelo, Philip empieza a sentir “algo” por el estilo de vida americano. Así que ambos sentimientos (amor y patriotismo) tendrán un in crescendo natural en la trama, incentivado de manera magistral por los guionistas.

Foto vía: nypost.com

Como si esto fuera poco, lo que ocurre en la embajada rusa también tiene un lugar relevante. La relación entre Stan, el agente del FBI que se muda enfrente de los Jennings, con la bellísima agente de la KGB Nina Sergeevna (una especie de Scarlett Johansson rusa) no tiene desperdicio. El amorío entre ambos espías funciona de un manera entre delirante y alucinante.

The Americans no logró los suficientes seguidores como para transformarla en un boom. Tal vez esa sea la clave del éxito de esta serie. Se mantiene en el anonimato como el matrimonio que la protagoniza, que no pueden decir quiénes son.

Alex Meier.

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