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Edir Macedo: el multimillonario creador del “Pare de sufrir”.

POR Editorial

Edir Macedo tiene millones de fieles seguidores en su Brasil natal, en Latinoamérica y el resto del mundo, cuyas donaciones durante las últimas 4 décadas lo convirtieron en multimillonario.

Nació el 18 de Febrero de 1945 en Rio de Janeiro y hoy es una de las personas más conocidas de todo Brasil, lo que no evita que su figura esté rodeada de investigaciones criminales.

Macedo es el fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios especializada en la teología de la prosperidad, que relaciona a la fe con el éxito financiero. Predica dos veces a la semana, en general, en dos ciudades distintas, y sus sermones son seguidos con religiosidad a través de la TV, los sitios web de la secta y las redes sociales.

Foto vía: esacademic.com

Como cuenta Alex Cuadros en su excelente artículo para la Revista Apertura, Edir Macedo camina por el escenario explicando la intersección entre Dios y el dinero.

“¿Cuál es el mayor país del mundo, económicamente hablando? Los Estados Unidos. ¿Saben por qué? Porque, hace mucho tiempo –esto es historia, lo pueden buscar en Internet–, la colonización fue hecha por hombres que creían en la palabra de Dios. Y donaban”, predica Edir. “Por eso, se ve en el billete de dólar: “Confiamos en Dios”.

En la enseñanza de Macedo, el diezmo, o darle el 10 por ciento del ingreso a la Iglesia Universal, es un mandato de Dios. El diezmo nunca fue parte de la tradición católica de Brasil y, para Macedo, eso explica muchos de los problemas del país.

Hombre de origen humilde, ofreció su propio éxito como prueba: “Nuestra cultura es retrógrada, mezquina, sin visión de futuro. Sólo ustedes pueden cambiar esto. El diezmo son ustedes en el altar de Dios, como Jesús fue el diezmo de Dios para la humanidad”.

Macedo está orgulloso de sus logros, pero transforma las preguntas sobre su riqueza, en preguntas acerca del espíritu. Por ejemplo, se negó a una entrevista personal con Alex Cuadros via mail, de la siguiente manera: “Desde el punto de vista de mi fe en Jesucristo, soy el hombre más rico del mundo”. 

Su fortuna se estima en 1.200 millones de dólares, sólo por ser el accionista principal de Record, el canal de TV que le da nombre al holding donde produce telenovelas, reality shows y periodismo que se regodea con crímenes macabros. También maneja un canal de noticias, algunas estaciones de radio, tres diarios, una productora de películas e, incluso, un pequeño banco, además de unidades de cable y satélite dispersas por el mundo.

Macedo compró Record en 1989, cuando el Canal estaba ahogado por las deudas, en la módica suma de 45 millones de dólares. Y en menos de 15 años, lo llevó a facturar 1.100 millones de dólares, de los que una gran porción provienen de la Iglesia Universal quien compra hasta seis horas de aire por día, siempre después de la medianoche.

Está claro que la meta de Macedo es transformar a Record, en el canal número uno en Brasil, rompiendo el cuasi-monopolio de Rede Globlo, al que ve como una herramienta del establishment católico. Parafraseando el slogan de su secta, Macedo afirma que “Brasil sufrió durante décadas por este monopolio de medios”.


Durante años, se enfrentó a numerosas investigaciones criminales, por acusaciones. Nunca fue condenado y sólo estuvo preso una vez, en 1992, durante 11 días, bajo cargos de fraude, charlatanería y curanderismo.

En 2007 un ex-pastor y concejal de Rio de Janeiro, Waldir Abrão hizo una declaración jurada diciendo que era común que la secta informara de un 10 por ciento de sus ingresos a las autoridades. Seis días después, se cayó por el hueco de una escalera y murió.

João Batista Ramos da Silva, un pastor de alto rango, estaba a bordo de uno de los aviones privados de la Iglesia Universal en Brasilia cuando la Policía exigió registrar la aeronave. Se encontraron con valijas con hasta 10 millones de reales (5 millones de dólares).

Para Batista los retornos no son económicos, sino espirituales.

Como prueba, señala el mayor proyecto de la Iglesia Universal: una réplica del Templo Bíblico de Salomón, en pleno San Pablo, hecho con piedras importadas de Israel, cuyo costo está estimado en cerca de 150 millones de dólares.

“Si lo de Macedo fuera el dinero, ¿por qué invertir en este templo?”, pregunta Batista. “¿Por qué tirar el dinero?”. 

Igualmente, los fieles forman fila en la puerta del futuro templo para donar, mientras el Obispo pone sus manos en sus cabezas al son de: “Quiero que seas rico. No sólo dejes que el dinero sea tu maestro. Que, siempre, sea tu sirviente”.

Moraleja: aunque parezca lo contrario, Edir Macedo no debe ser tan feliz como aparenta, así que pare de sufrir.

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