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WOW

Movimientos antivacunas. ¿Movimiento antivida?

POR Omar Montaño
Mamá moderna

Con la proliferación de las redes sociales y su uso sobredimensionado, y el acceso a Internet, vienen los problemas más graves de la desinformación y la interacción con esta mala data. Y es que somos seres pasionales y culiprontos*, vemos en Facebook el posteo del amigo del amigo del conocido del amigo que dice que hay un grupo de personas que está raptando niños y si nos dan la dirección, vamos directamente al linchamiento. Luego, otra persona postea que ese grupo de personas eran testigos de Jehová y pues qué pena por el incidente, y corremos a comentar con corazones rotos y caritas tristes. Así somos para todo, tibios.

 

 Fotovía: Nueva mujer

Lo mismo pasa con los temas de salud, al primer síntoma, antes de ir donde un especialista, ¿a quién le preguntamos? Sí, al Dr. Google, leemos todo y cuando ya vemos que las soluciones planteadas no funcionaron, pedimos la cita y asistimos al doctor, no sin antes hacerle saber que ya somos más especialistas que él mientras le recitamos todos los escenarios posibles con respecto a nuestra salud. Todo mal.

 

Fotovía: Publimetro

Pero tranquilos, estos escenarios reales, pueden ir a peor. Pasando por dietas increíblemente insalubres, abstinencia de ciertos alimentos y llegando hasta una absoluta negligencia en el cuidado de nuestro cuerpo, podríamos decir que es nuestra responsabilidad y que cada quién sabe qué hace con su cuerpo. Pero, la nueva tendencia mundial, son los “Movimientos Antivacunas”, que no son otra cosa que grupos de padres insensatos y con un nivel de estupidez tal, que prefieren ver morir a sus hijos y luego ver al mundo arder, antes que vacunarlos, y el medio perfecto para que esta nueva clase de fulanos pulule, es Facebook. Arman grupos y se reúnen y hacen hasta manifestaciones que, según ellos, buscan una vida más sana, sin entender las consecuencias que a mediano y largo plazo, puede tener.

 

Fotovía: El intransigente

Tan grave es la situación con estos grupos, que hasta el señor Zuckerberg ha decidido fortalecer sus algoritmos para que estos grupos no vean la luz del día, un gran paso para empezar a minimizar el efecto dominó que supone semejante barbarie. Barbarie que empezó a finales del siglo dieciocho, pero que no tenía los números que hoy se consideran. Hoy, contamos con estudios científicos reales sobre cómo se han extendido los brotes de enfermedades que ya habían sido erradicadas gracias a las vacunas, enfermedades como las paperas, la poliomielitis y la tos ferina; solo en 2017, las enfermedades que se podían controlar con vacunas afectaron a 37.985 personas en África, 21.233 en Europa, 6.503 en Norteamérica y 4.012 en Suramérica. 

Actualmente Europa padece una temible y terrible epidemia de sarampión, con más de 41.000 casos en los seis primeros meses de 2018, cifras que las autoridades y las sociedades médicas internacionales atribuyen al crecimiento de los grupos antivacunas. Todo esto, sin mencionar los casos futuros de esos niños que no fueron vacunados y en los próximos años van a permitir que estas enfermedades, además de afectarles, muten y puedan convertirse incluso en pandemias.

 

  

Este es un movimiento tan “curioso” como el de los terraplanistas, pero con consecuencias realmente graves y un poco irónicas, pues uno de sus activistas, el italiano Massimiliano Fedriga, quien también es un destacado político de ultraderecha, fue internado hace una semana con varicela.

 Vaya mierda.

 

Fotovía: Diario El Litoral

 

Culipronto: dícese del ser que actúa sin pensar, esperando ser el primero en todo, el innovador, revolucionario y/o vanguardista, pero sin tomar en cuenta las consecuencias de sus actos.

 

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